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Se ha convertido en uno de los mejores restaurantes de la ciudad.
Después de dejar su local del Born, han superado el reto de demostrar que saben adaptarse a las nuevas instalaciones (restaurante + hotel de lujo) sin rebajar la calidad. El listón, con sus 2 estrellas Michelin (Àbac y Lasarte son los únicos de Barcelona), estaba muy alto.
El nuevo local, auténticamente espectacular tanto en diseño como en entorno, se compone de unas 14 mesas ovaladas, con generosos espacios en ellas y entre ellas. Acertada decoración en tonos crema, con moderna iluminación que incide sobre los platos de diseño en continente y contenido, y bonita cristalería de Schott Zwiesel.
Como en otros locales de este nivel, es recomendable darse un paseo por su menú degustación (eso sí, 100 euros), todo un festival de sabores y texturas, en el que podemos encontrar medias raciones de algunas joyas gastronómicas de la carta, como el delicado foie al vapor de bambú, unos melosísimos guisantes de Llavaneres con tripa de bacalao (y con trufa, en temporada) o el tierno cordero lechal a la vainilla.
Todo ello, trabajado con una excelente técnica y sobre una materia de primera. No hay que olvidar que Xavier Pellicer, el chef que llevó al biestrellato a Àbac -aunque ahora ya no esté en su cocina- estuvo varios años de jefe de cocina del mítico Can Fabes. Como curiosidad, la última ocasión en que el equipo de CaviarBCN cenó en Can Fabes, Pellicer era nuestro vecino de mesa.
El servicio de sala es amable y profesional y, después de algunos titubeos tras el tralado, parece haber recuperado ya la chispa y aquella perfecta eficacia de la que hacía gala en el local del Born.
Muy buena carta de vinos, con interesantes selecciones nacionales e internacionales, con algunas referencias disponibles en varias añadas, y buen carro de quesos, aunque sin llegar al nivel del de otras temporadas.
Por supuesto, Àbac no es un restaurante asequible al que se pueda ir cada día, pero sí es uno de esos restaurantes que uno no puede dejar de conocer, aunque sea una vez en la vida.
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