Uno de los locales más espectaculares de la ciudad da paso al mayor festival de cocina creativa de origen francés que se puede encontrar en Barcelona.
Sobre una base de sabores tradicionales franceses, Romain Fornell ha impregnado sus platos de una frescura mediterránea, obteniendo como resultado uno de los establecimientos de mayor interés gastronómico de la ciudad.
Entre los muchos platos que sorprenden, podemos destacar una deliciosa vichyssoise servida, para que no pierda un ápice de frescor, en un cubo de hielo, los macarrones mar y montaña con bogavante, el yogur de foie con cereales o un genial cochinillo de Segovia con tatin de manzana y morcilla.
Buen carro de quesos y excelente bodega, aunque con precios algo excesivos.