|
Libentia se encuentra a 200 metros de la Sagrada Família, en el local de lo que antes fuera el también creativo Ot, de decoración muy sobria, mesas suficientemente separadas y libre de humos.
Los creadores de este nuevo bistrot barcelonés son 4 jóvenes que, con apenas 30 años, han pasado por cocinas y salas tan prestigiosas como Alkimia, Saüc, Drolma, Manairó, Locanda Locatelli (Londres) o El Bulli, por lo que saben bien qué se llevan entre manos.
Precisamente, el paso por alguno de estos locales se hace notar en una carta que, aun personal y creativa, destila sabias influencias de Saüc y Alkimia.
En su carta, pequeñas maravillas como la terrina de cochinillo con cítricos, el cuello de cordero confitado -atención a este plato, que apunta a convertirse en clásico- con polenta y yogur, o las vieiras asadas con tocino y emulsión de garbanzos, que riegan con una aromática infusión de tomillo.
En los postres, suave bizcocho de cacahuete con helado de fruta de la pasión, y refrescante composición de frutos rojos.
La política de vinos es otro de los puntos fuertes del local, ya que disponen de una carta muy actual, con la ventaja de que sobre el precio de tienda sólo se paga un concepto de descorche (menos de 4 euros), convirtiendo una visita al Libentia en una excusa perfecta para probar un buen vino.
Disponen de un menú de degustación, incluyendo por 40 euros un snack, dos entrantes -frío y caliente-, un pescado, una carne y un par de postres.
Abierto a principios del verano 2009, se nota una leve falta de rodaje y ajuste en los platos, pero nos inclinamos a pensar que dará que hablar. Apostamos por él.
Leer un artículo sobre el Restaurante Libentia en Estocomo
|